miércoles, 2 de mayo de 2007
La osadía de entrar a la UNAM, Capítulo 2
Después de la preparación para el certamen del mes de febrero, en lo que resta a mi, luego de haber repasado, estudiado y desarrollado las habilidades para rendir un buen examen, llegó el gran día. Era el domingo 25 de Febrero de 2007, me levanté muy temprano, como no pasaba el colectivo, me decidí tomar un taxi para llegar a donde pasaría el colectivo que me llevaría a la sede del examen. El taxista se dio cuenta que me dirigía a dicho examen, así que solo me dio los mejores deseos. Traté de tomar el colectivo final, pero como no pasaba, empezé a caminar por la avenida, solo llevaba conmigo 10 pesos restantes, un lápiz, un bolígrafo, una goma, un sacapuntas, la boleta de examen y mi pasaporte. El colectivo avanzaba muy lento, asi que me iba desesperando, pero cuando vi el nombre de la calle de la sede, me bajé y empezé a correr, hasta llegar ahí, mi reloj marcaba 7:58 cuando el examen era a las 8:00, asi que me brinqué el laberinto de vallas, entré y se cerró la puerta de súbito. Ya adentro nos formaron, nos identificaron, y entré al aula donde se fijaría mi destino. Pasaron lista y entregaron las pruebas, cinco modelos diferentes, cinco colores diferentes, teníamos tres horas, lo presenté, me tomé las tres horas exactas, y al regresar a casa solo me quedaba esperar casi un mes para saber lo que había ocurrido.
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